Pueblo
Cumanacoa
Municipio Montes
Desde Cumaná
Unos 55 km — aprox. 1 h en carro
Cómo llegar
Carretera asfaltada de montaña (Local 01, vía Cumaná-Cumanacoa)
Cómo llegar (Google Maps)
Sobre este lugar
Cumanacoa, la capital del municipio Montes, es un fértil oasis de montaña conocido tradicionalmente como el gran valle azucarero del oriente venezolano. Fundada en 1705 por el capitán Pedro Antonio Arias y González Manso con el nombre de San Baltasar de los Arias, que conservó hasta que en 1900 el presidente Cipriano Castro lo cambió por Cumanacoa, se asienta en un valle intramontano custodiado por la imponente Serranía del Turimiquire. Destaca por su clima notablemente más fresco que el de la costa, sus tierras de extraordinaria fertilidad, alimentadas por el río Manzanares, y su profunda tradición en el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar.
Está en la zona montañosa del suroeste del estado Sucre y es el principal eje de conexión entre la costa caribeña y el interior del oriente del país. Hacia el norte, por una carretera de montaña de unos 55 kilómetros de curvas rodeadas de exuberante vegetación, se llega a Cumaná. Al este, el paisaje se eleva hacia densas formaciones montañosas y valles altos productores de café, cacao y hortalizas, de la misma cadena de la cordillera oriental. Al oeste, las montañas marcan la frontera natural con las zonas altas del estado Anzoátegui, y comparten ecosistemas boscosos y nublados. Y hacia el sur, la vía serpentea entre las montañas para cruzar el límite estatal y conectar, a unos 40 kilómetros, con San Antonio de Maturín, en el estado Monagas.
Atractivos
Históricos, culturales y artísticos
Iglesia de San Baltasar de los AriasEl principal templo católico y el corazón histórico del pueblo, junto a la Plaza Bolívar. Lleva el nombre de San Baltasar de los Arias, como se llamó el valle desde su fundación, y forma parte del patrimonio de Venezuela.
El Ateneo de Cumanacoa «Cruz Salmerón Acosta»El principal epicentro de la cultura y el folklore del municipio Montes. Es un espacio vivo donde artesanos, pintores, cultores y jóvenes músicos se reúnen para preservar las danzas tradicionales y la música del galerón carupanero y cumanés.
Hacienda El Rosario (Casa de los Arias)La casa que construyó en el valle el capitán Pedro Antonio Arias y González Manso, conocida más tarde como la hacienda El Rosario. Sigue en pie y es un testimonio de la época del Señorío de San Baltasar de los Arias.
Naturaleza, playas y paseos
Balneario Los Dos RíosEl punto natural más famoso y concurrido del municipio. Ubicado en las afueras del pueblo, es el lugar exacto donde se encuentran las aguas del río Manzanares con otro afluente, creando pozas cristalinas ideales para el disfrute familiar bajo la sombra de inmensos árboles.
Las Pozas de ArenasHermosas piscinas naturales formadas por el cauce del río, de aguas limpias, frescas y de corrientes mansas, rodeadas de un paisaje campestre que ofrece un verdadero escape del calor de la costa.
La Plaza Bolívar de CumanacoaEl centro de reunión social del pueblo. Una plaza espaciosa, arbolada y muy fresca gracias a la constante brisa de montaña que desciende de la serranía, rodeada de edificaciones tradicionales del comercio local.
Sabor y tradición popular
El mercado y los sabores de la tierraEl mercado local es un festival de frescura donde abundan hortalizas, tubérculos y frutas traídas directamente de los conucos de la montaña. Destacan los plátanos dulces, el maíz tierno para cachapas y el queso de mano fresco de los hatos cercanos.
El sancocho de río con leñaLa tradición dominguera por excelencia en Cumanacoa se vive a la orilla de sus ríos. Locales y visitantes preparan el famoso sancocho de gallina de campo o de res, cocinado lentamente a fogón de leña, sazonado con ají dulce oriental y acompañado de arepas bien calientes.
Los dulces de caña de azúcarPor su herencia agrícola, en el pueblo son tradicionales los dulces derivados de la caña: el papelón, las melcochas artesanales y los ricos turrones de coco mezclados con miel local.
Detalles que la hacen única
—El Señorío de San Baltasar de los Arias. Durante unos 230 años, hasta 1935, el valle fue gobernado por la familia Arias, descendiente del fundador. Su comercio de cacao, café y tabaco hizo próspero al valle, y por su ruta comerciaban también Guayana y Monagas.
—El valle del oro dulce. El valle de Cumanacoa posee tierras tan ricas que históricamente se convirtieron en el epicentro de la caña de azúcar en el oriente del país. El Central Azucarero Cumanacoa ha sido durante generaciones el motor económico y el gran orgullo industrial de sus habitantes.
—Cuna de música y tradición. Es una tierra de asombrosa sensibilidad artística, reconocida en toda la región por sus agrupaciones de parrandas, aguinaldos y galerones orientales.
—El guardián del agua dulce. El río Manzanares nace en las alturas cercanas a este municipio. Su caudal cruza todo el valle de Cumanacoa y abastece sus inmensos campos de siembra, antes de seguir su largo viaje hacia el norte para desembocar finalmente en Cumaná.